La entidad malaguista propone una bajada salarial drástica a sus jugadores para poder ajustarse al límite salarial según normativa

la rosaleda11

Foto: www.elrincondejorgegomez.com

Esta semana el Málaga CF, a través de Manolo Gaspar, ha iniciado reuniones individualizadas con cada jugador para explicar la situación en la que actualmente se encuentra el club, dando a conocer el nuevo proyecto con unos determinados condicionantes y, según cada caso, que papel juega en ello el propio jugador. En este caso, hablamos de dos escenarios que ofrece el club:

  • El jugador no forma parte del proyecto deportivo, salida inminente del club: En este caso, estarían los jugadores que, independientemente de su salario anual, no cuentan para la próxima temporada a nivel deportivo. Serían  Benkhemasa, Boulahroud, Rolón y Cecchini (al finalizar su cesión). Aquí no hablamos de “la ayuda que cada jugador” pueda ofrecer adaptándose a las necesidades de la entidad, sino que se le invita a que a través de su representante busquen su salida del club al no contar Pellicer con ellos. En el caso de Rolón, con una alta ficha, se aboga por una salida hacia el mercado argentino dado que es un jugador que ha mostrado muchas limitaciones sobre el terreno de juego, donde se le ha visto que “se esconde” para poder recibir el esférico en tareas en el mediocentro, por poner un ejemplo. Tanto en este caso como en el de los futbolistas africanos existen dificultades para colocarlos en el mercado al no ser jugadores contrastados, pero la prioridad máxima del seno malaguista es hacerlo para poder contar con fichas profesionales libres.
  • El jugador podría formar parte del proyecto deportivo con rebaja salarial del 50 al 80 % o, en caso contrario, ofrecer la carta de libertad para que busque otro equipo: Aquí se incluyen el grosor de jugadores que tienen una ficha alta según contrato (Juanpi, Adrián, Diego González, Juankar, Luis Hernández, Lombán, Rolón, Munir, Dani Pacheco, Renato Santos,…). Estos, tras la conversación con Manolo Gaspar, han mostrado su sorpresa debido a que conocían el esfuerzo que se requería para ajustarse a los parámetros del club pero no a estos niveles.

Ya se sabía, desde hace tiempo que era fundamental la permanencia del club en la categoría de plata para su viabilidad y este logro ha sido gracias al nivel de compromiso de los jugadores y cuerpo técnico, reconocido por el propio Manolo Gaspar. No obstante, se sabía que con posterioridad se abría un nuevo escenario en la que se debía “poner sobre la mesa” la realidad del club. En primer lugar, el Málaga CF no hubiese tenido capacidad económica para atender la petición de socios “en multitud” acerca de la devolución de la parte proporcional del abono no disfrutado (seis partidos) dado que sus problemas de liquidez en tesorería son evidentes. Por otra parte, el exceso en diez millones de euros sobre el límite salarial hace que el club deba regularizar la situación dado que ha tenido cuatro ventanas de mercado para actuar y, con los anteriores gestores, se hizo caso omiso a lo indicado por LaLiga.

Al Thani ha metido al club, por una gestión inadecuada en periodos anteriores, en un serio problema que ahora se está evidenciando con acciones comentados anteriormente “de urgencia” para salvar la situación. Aunque no hubiese sido el brazo ejecutor directo en operaciones varias, es el máximo responsable del club y por ello hacemos esta afirmación.

Los jugadores han mostrado su sorpresa ante las cifras exigidas por el club a nivel salarial. Manolo Gaspar y el administrador judicial manejan una media de 200.000 euros por jugador (el club estima que el tope salarial puede ser de cuatro millones de euros aproximadamente), aunque lógicamente cada jugador tendrá sus condiciones económicas pactadas. Una vez conocido toda esta problemática, y teniendo en cuenta que no cabe otra que el jugador o acepte la rebaja salarial o salga del club por el bien de ambas partes, al jugador no se le puede presionar para que acepte ese salario o en caso contrario “culparlo de hundir al club porque no es malaguista”. Una rebaja en el porcentaje indicado para cualquier trabajador es casi inadmisible en todos los casos, teniendo en cuenta estas dos observaciones:

  • Contrato vigente: En su fecha, y por acuerdo de ambas partes, se firmó un contrato en el que existía un acuerdo tanto en la cuantía a percibir como el periodo temporal. A ninguna de las partes se le obligó a nada, pactaron las condiciones de forma voluntaria. El futbolista tiene derecho a percibir su salario, tal y como haría cualquier trabajador. Además, con estos emonumentos puede tener una “forma de vida” relacionado con lo que percibe, de forma que si acepta una rebaja salarial drástica le podría afectar a nivel personal en sus gastos/ingresos.
  • Esfuerzo y compromiso con el club: El trabajador puede tener un sentimiento hacia el club basado en lo vivido, sentirse muy comprometido, etc… pero una rebaja drástica puede ser inasumible por circunstancias personales.

Es cierto que no hablamos de salarios en los mismo niveles que cualquier otro trabajo  «mileurista»; como ejemplo hablamos que al ejercer tareas en un puesto laboral cobrando 1.500 € acepte a cobrar 300 €… o cobrando 500.000 € acepte cobrar 100.000 €. Es respetable el que quiera aceptar las nuevas condiciones… o rechazarlo por circunstancias varias. Las críticas dirigidas a los futbolistas en forma de “poco amor al club” o “egoísta” son injustas. El problema ha sido llegar a esta situación tan extrema en el club.

Por todo lo anterior indicado, entendemos la postura del club de que lo verdaderamente importante no es la obtención de ingresos por traspasos de jugadores con ficha alta, sino que directamente se ofrezca al jugador bajarse el salario o, en caso contrario, dar la carta de libertad para que negocie con otros equipos. Con esta estrategia de venta somos un “outlet” para el resto de clubes, pero es que no queda otra.

Esperemos que las negociaciones entre jugadores y el director deportivo/administrador judicial según cada caso sean, repetimos, exitosas y beneficiosas para ambas parte. Algunos jugadores han acudido a la AFE o a sus abogados, como es lógico, para ver cuáles son sus derechos y si es legal esta forma de proceder con los salarios por parte del club

Con todo lo acontecido, y teniendo en cuenta la situación existente, sería más factible para el club una renovación de la plantilla casi en su totalidad contando únicamente con algunos jugadores de la pasada temporada que aporten, además de su calidad, experiencia y madurez. Con esto se establecería los pilares básicos del nuevo proyecto deportivo.

Aquel jugador que decida quedarse… podría no tener el mismo nivel de compromiso con esa rebaja salarial drástica.

Toca tiempos difíciles… y el malaguismo necesita estar unidos

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